Un texto compartido en redes sociales vuelve a poner en valor las formas tradicionales de producción de alimentos y el vínculo directo con la tierra. La publicación, difundida desde el Facebook de Celia Lorente, recupera recuerdos y reflexiones en torno a la vida en Lomas De Salomón (solo a 15 minutos del centro de Dolores).
En el relato, se menciona la experiencia de Darío Dolcini, quien recuerda haber cosechado más de 15.000 bolsas de batata en una época en la que la tierra estaba al servicio del alimento cotidiano. Según se describe, los hogares contaban con huertas, frutales y gallineros, y la comida nacía, en gran medida, del propio entorno.
La publicación contrasta esa realidad con hábitos actuales, marcados por el consumo de alimentos procesados, la falta de tiempo y la creciente tendencia a destinar los espacios verdes a céspedes uniformes, en lugar de aprovecharlos para la producción.
Asimismo, se destaca el caso de Darío y Mabel, quienes aún conservan una diversidad productiva que incluye batatas, zapallos, frutas y plantas aromáticas. Esta forma de vida es presentada como un “tesoro” que ofrece calidad alimentaria y un vínculo más estrecho con el entorno natural.
El mensaje también deja una reflexión sobre el uso del tiempo en la actualidad y propone revalorizar prácticas más simples, como el cultivo de alimentos y el contacto con la tierra, incluso en pequeña escala.
Finalmente, la publicación expresa un deseo: que los espacios verdes de los pueblos puedan convertirse en lugares destinados a la producción de alimentos y al desarrollo de vegetación nativa, promoviendo así una mejor calidad de vida y un entorno más sustentable.
PRODUCCIÓN LOCAL Y CALIDAD DE VIDA: EL MENSAJE QUE SURGE DESDE UN PARAJE DOLORENSE