Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas
Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas
Malvinas no es solo un recuerdo. Malvinas es una herida abierta, una historia de lucha y de resistencia que sigue viva en la memoria de nuestro pueblo. No estamos aquí solo para recordar a quienes combatieron en 1982, sino para reafirmar que su entrega y sacrificio siguen siendo parte de la lucha por la soberanía nacional.
Hoy, en este 2 de abril, evocamos con respeto y gratitud a los excombatientes de nuestra ciudad y de todo el país. A aquellos que volvieron con marcas imborrables en el cuerpo y en el alma, y a los que quedaron en las frías aguas del Atlántico Sur. Su valentía es un legado imborrable para nuestra historia.
Sin embargo, rendir homenaje no es solo recordar el pasado. La causa de Malvinas es una causa del presente. No es solo un reclamo histórico, sino una lucha constante por la soberanía y la dignidad nacional. Hoy, debemos hablar no solo del valor de nuestros soldados, sino también de la indiferencia, el abandono y el destrato que sufrieron al volver a una patria que muchas veces les dio la espalda.
No podemos olvidar que la dictadura militar que gobernaba en 1982 utilizó la guerra como una estrategia desesperada para perpetuarse en el poder. Los mismos que persiguieron, torturaron y desaparecieron a miles de argentinos, enviaron a nuestros jóvenes a un conflicto desigual, con poca preparación y recursos insuficientes. Y cuando regresaron, intentaron silenciar su historia y su sacrificio. Durante décadas, nuestros excombatientes fueron invisibilizados, y muchos padecieron el olvido y la desatención del Estado. Se los trató como una carga incómoda, se negó su voz en la sociedad y, en muchos casos, se los dejó librados a su suerte, sin el acompañamiento psicológico, social y económico que necesitaban para reinsertarse en la vida cotidiana después de haber vivido el horror de la guerra.
Hoy, más de 40 años después, vemos con preocupación cómo quienes deberían proteger su bienestar están provocando un retroceso en los derechos que los excombatientes ganaron a fuerza de lucha y organización. Este gobierno, que avanza en la entrega de nuestros recursos estratégicos, en el desmantelamiento de políticas de soberanía y en el debilitamiento del reclamo por Malvinas, también ha demostrado un preocupante desinterés por la situación de los veteranos de guerra. Recortes en asistencia, dificultades en el acceso a la salud y la desprotección de muchos de ellos son señales de que la deuda con nuestros héroes sigue vigente.
Decimos con firmeza: Malvinas no es solo una memoria de guerra. Malvinas es presente y es futuro.
A pesar de los intentos de algunos por rendirse o entregar nuestra soberanía, el pueblo argentino sigue y seguirá reclamando lo que le pertenece. Porque no se trata solo de un pedazo de tierra, sino del derecho de nuestro país a decidir sobre sus recursos, su territorio y su destino.
Por eso, hoy más que nunca, debemos comprometernos a mantener viva la memoria de nuestros combatientes, exigir justicia para ellos y continuar la lucha por la recuperación de nuestras islas. Porque la causa de Malvinas no se negocia. Es una cuestión de dignidad, de identidad y de futuro.
¡Las Malvinas fueron, son y serán argentinas!
Comisión por la Memoria Dolores