Soja forrajera: se recomiendan sojas resistentes a Glifosato de Grupos altos, (8 “o” 9), que en nuestras latitudes prácticamente no florecen ni fructifican, y esto determina la ausencia de “poroto de soja”, que sería tóxico para los animales al no estar desactivado. La siembra se debe realizar a fines de octubre – principios de noviembre.
Se debe entrar a comer cuando el cultivo tiene 50 – 60 cm. de altura y hasta que se produzca un 50 % de “deshoje”, cambiar de parcela y así propender a un rápido rebrote. El cultivo se realiza de la misma manera que si fuera una soja agrícola, con una poca mayor densidad de siembra, fertilización fosfatada, control de malezas con Glifosato e igual inoculación de semilla. Esta planta nos brinda una menor cantidad de forraje que un sorgo, pero de mayor calidad, con mayores ganancias de peso individual en bovinos de carne y mayor producción individual de leche en tambo.
Luego de comido el lote hasta el 50 % de deshoje, cambiar de parcela y no desmalezar talando la soja, ya que si lo hacemos no rebrota.
Estas sojas de grupos altos, provienen del norte argentino, (Chaco, Formosa o Santiago del Estero), con un costo adicional sobre los sorgos por los fletes, pero con algunos
beneficios adicionales que no la excluyen de incorporarla a las posibilidades en la zona.
Estos son: además de su alta calidad nutricional, las sojas forrajeras que se cultivan, son, al igual que las agrícolas, resistentes a Glifosato, razón por la cual podemos con la aplicación de pre y post siembra, combatir el gramón o gramilla, que es la maleza más agresiva y perjudicial para una posible pastura o verdeo de otoño 2020.
La soja se come hasta que comienzan las heladas entrado el otoño. Esto determina una siembra de pasturas o verdeos en el mismo lote algo tardía, pero con la ventaja de contar con una tierra limpia, libre de malezas.
En definitiva, si necesitamos un cultivo que nos brinde alta receptividad, (mucha carga), con menores ganancias de peso individuales, miremos a los sorgos. Si lo que buscamos es un poco menos de receptividad, (menos carga con más ganancia individual de peso procurando la terminación del novillo), miremos sojas forrajeras. Y si loteamos los novillos en cabeza, cuerpo y cola, y necesitamos los dos efectos, miremos los dos. La cabeza a la soja procurando terminarla, y cuerpo y cola a sorgos, postergando su terminación.
Ing. Agr. Ignacio Rípodas
INTA Dolores
EEA Cuenca del Salado
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