Tras más de un año de investigación originada por una grave denuncia en los primeros meses de 2025, el Juzgado de Garantías interviniente cerró el caso. Las pericias de ADN resultaron negativas y la fiscalía concluyó que no había elementos para sostener la acusación, contra el hombre imputado.
En los primeros meses de 2025, un caso policial generó fuerte repercusión en la ciudad de Dolores. Una noticia daba cuenta de la denuncia de una mujer de 29 años que habría sido víctima de abuso sexual tras asistir a una reunión en una vivienda de calle Olavarría en la ciudad de Dolores. Hoy, tras una exhaustiva investigación, la Justicia bonaerense ha puesto punto final a la historia con una resolución contundente: el sobreseimiento total del hombre acusado, confirmando su inocencia por falta de pruebas que sustentaran el relato.
El origen del caso y la denuncia inicial
En aquel momento, la publicación periodística original indicaba que, durante un encuentro donde se habrían consumido bebidas alcohólicas y otras sustancias, la mujer refirió sentirse mal y haberse recostado en la cama del propietario de la vivienda. Según su versión de los hechos, al despertar habría sufrido una agresión, tras lo cual se retiró del lugar y habría sufrido un desmayo en la calle a los pocos metros.
Asistida por vecinos y la policía, fue trasladada al hospital local. A partir de allí, se activaron los protocolos correspondientes, se realizaron allanamientos y se dio inicio a una Investigación Penal Preparatoria (IPP) para esclarecer lo sucedido.
La caída de la acusación: Testimonios y pruebas científicas
Con el avance de la instrucción judicial a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción interviniente, se tomaron múltiples declaraciones a testigos, incluyendo a trabajadores de remises y conocidos, con el fin de reconstruir los movimientos de la mujer durante esa noche y madrugada. Sin embargo, los relatos testimoniales no lograron aportar indicios que confirmaran la materialidad del delito en el interior del domicilio investigado.
El punto de inflexión y quiebre del caso llegó de la mano de la ciencia forense, cuyos resultados fueron determinantes para desestimar la acusación:
• Pericias de ADN negativas: Los exámenes de laboratorio concluyeron que en los hisopados corporales practicados a la presunta víctima no se detectó la presencia de material genético masculino. Si bien se halló perfil genético del dueño de casa en un recorte de sábana (algo esperable tratándose de su propia cama), no existió ninguna vinculación biológica en el cuerpo de la denunciante.
• Falta de pericia psicológica: El informe del juzgado dejó asentada una irregularidad clave en el proceso: la pericia psicológica a la mujer, fundamental en este tipo de delitos para evaluar la credibilidad del relato, no se pudo realizar debido a que la denunciante no prestó su consentimiento para llevarla a cabo.
El fallo: Sobreseimiento y presunción de inocencia
Frente a este escenario probatorio -pericias genéticas que descartaban el abuso y la negativa a someterse a peritajes psicológicos-, fue el propio Ministerio Público Fiscal quien solicitó el sobreseimiento. La fiscalía argumentó que “no es posible validar lo denunciado” ya que “el hecho denunciado no logra ser corroborado en ninguno de sus extremos y aparecen compatibles con la inocencia del acusado”.
Haciéndose eco de esta contundencia probatoria, el Juzgado de Garantías dictaminó que no existían elementos ni la certeza mínima necesaria para imputarle responsabilidad penal al investigado. Por ello, resolvió sobreseer totalmente al ciudadano, cerrando definitivamente la causa penal originada en aquella madrugada de 2025.
Este desenlace judicial resalta la importancia del debido proceso y de la prueba científica como herramientas fundamentales para resguardar la presunción de inocencia y evitar el avance de denuncias que, tras ser sometidas al rigor de la investigación, carecen de sustento fáctico y
Imagen ilustrativa
DOLORES: LA JUSTICIA CONFIRMA LA INOCENCIA DE UN HOMBRE DENUNCIADO POR ABUSO EN 2025